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Moniciones IV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

Monición de entrada

Queridos hermanos, celebremos juntos la Eucaristía correspondiente al cuarto domingo del Tiempo Ordinario. Todavía es reciente nuestra celebración de la Navidad. Aquel a quien contemplábamos como Niño se nos aparece ahora como el Mesías, el Maestro, el Profeta que habla de parte de Dios a la humanidad.

Preparémonos para la escucha atenta de la palabra profética que hoy nos será proclamada. Comencemos esta Misa. De pie, cantamos.

Moniciones a las lecturas

Opción 1: Monición única para todas las lecturas

El texto del Deuteronomio contiene la promesa de un profeta para el pueblo de Dios, un portavoz de su palabra. En el evangelio, Jesús se manifiesta como el gran profeta prometido, que predica con autoridad. El salmo nos invita a escuchar y acoger esa Palabra.

Opción 2: Moniciones para cada lectura

Primera lectura (Deuteronomio 18, 15-20)

Poniendo en boca de Moisés la promesa de un profeta, el autor del libro del Deuteronomio apoya el movimiento profético en la alianza del Sinaí; el profetismo, como la monarquía y el sacerdocio, son instituciones al servicio del pacto con Dios. Escuchemos.

Salmo responsorial (Salmo 94)

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El salmo 94 es una invitación a escuchar atentamente la Palabra de Dios. Nos unimos al salmista diciendo: 

Segunda lectura (1 Corintios 7, 32-35)

San Pablo nos hace hoy una valoración de la vocación del casado y el soltero; haciendo una valoración especial por aquellos que dedican su soltería para encargarse de las cosas del Señor.

Evangelio (Marcos 1, 21-28)

Hoy escuchamos la primera actuación de Jesús en público. Con los discípulos a los que acaba de llamar, va a Cafarnaún, que va a ser una ciudad importante en su vida, casi como su punto de referencia. Preparémonos para la escucha del mensaje con autoridad que nos trae hoy.

Oración de los fieles

  1. Para que el papa, obispos y sacerdotes sigan predicando con autoridad la Palabra encomendada por Dios. Oremos.
  2. Para que los que ejercen cargos en los gobiernos no se excedan en su autoridad, sobrecargando impuestos insoportables por la población bajo su gobierno. Oremos.
  3. Por los que viajan a otros países en busca de un mejor futuro, para que Dios les acompañe y proteja en su camino. Oremos.
  4. Por nosotros aquí reunidos, para que al haber escuchado la Palabra, la atesoremos en nuestros corazones. Oremos.

Presentación de las Ofrendas

Dios ha enviado profetas anunciarnos su mensaje de salvación. Junto a las ofrendas de pan y vino, también ofrezcamos al Señor nuestro corazón, para que la Palabra escuchada produzca en él frutos abundantes.

Comunión

Es el momento de recibir a Jesús en la Santa Comunión. Aquellos que estén debidamente preparados pueden acercarse con devoción. Cantemos todos…

Final

Hoy hemos escuchado la voz del Señor. Si no hemos endurecido nuestro corazón, llega el turno de poner en práctica lo que aquí hemos aprendido. Fortalecidos con el Pan Eucarístico, vayamos a vivir santamente esta semana, para encontrarnos nuevamente aquí el próximo domingo.

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Redacción Central de Cristomanía Católica

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