InicioRecursosEl Vía Crucis: ¿Qué es y cómo debe realizarse?

El Vía Crucis: ¿Qué es y cómo debe realizarse?

Qué es el Vía Crucis

Vía Crucis” o «Viacrucis» es una expresión latina que significa “El camino de la Cruz”, un trayecto de 14 estaciones que representan ciertas escenas de la Pasión, correspondientes a un incidente en particular del recorrido de Jesús hacia el Calvario o la forma especial de devoción relacionada con tales representaciones. 

Es uno los ejercicios de piedad más estimados con los que los fieles veneran la Pasión del Señor. Mediante este ejercicio, los fieles recorren, participando con su afecto, el último tramo del camino recorrido por Jesús durante su vida terrena: desde el Monte de los Olivos, donde en el “huerto llamado Getsemani” (Mc 14,32) el Señor
fue “presa de la angustia” (Lc 22,44), hasta el Monte Calvario, donde fue crucificado entre dos malhechores (cfr. Lc 23,33), y al jardín donde fue sepultado en un sepulcro nuevo, excavado en la roca (cfr. Jn 19,40—42).

El Vía Crucis es la síntesis de varias devociones surgidas desde la alta Edad Media:

  1. La peregrinación a Tierra Santa, durante la cual los fieles visitan devotamente los lugares de la Pasión del Señor
  2. La devoción a las “caídas de Cristo” bajo el peso de la Cruz
  3. La devoción a los “caminos dolorosos de Cristo”, que consiste en ir en procesión de una iglesia a otra en memoria de los recorridos de Cristo durante su Pasión
  4. La devoción a las “estaciones de Cristo”, esto es, a los momentos en los que Jesús se detiene durante su camino al Calvario, o porque le obligan sus verdugos o porque está agotado por la fatiga, o porque, movido por el amor, trata de entablar un diálogo con los hombres y mujeres que asisten a su Pasión.

Testimonio del amor del pueblo cristiano por este ejercicio son las representaciones en imágenes o pinturas que nos encontramos en la mayoría de iglesias, santuarios, claustros o al aire libre.

➡️ También te puede interesar: El Vía Crucis con las estaciones comentadas

Número de estaciones

La mayoría de las estaciones representa escenas recogidas en los Evangelios. Otras son parte de la tradición, por ejemplo las caídas de Jesús y la del encuentro de María con Jesús, que, aunque no estén en los relatos evangélicos, muy probablemente son hechos históricos que vivían en la memoria de los primeros cristianos.

Aunque no siempre han sido 14 estaciones establecidas universalmente, en su forma actual, que está ya atestiguada en la primera mitad del siglo XVII, el Vía Crucis,
difundido sobre todo por San Leonardo de Porto Mauricio (+1751), ha sido aprobado por la Sede Apostólica, dotado de indulgencias y consta de catorce estaciones:

1. Jesús es condenado a muerte.
2. Jesús con la cruz a cuestas.
3. Jesús cae por primera vez.
4. Jesús encuentra a su madre.
5. El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz
6. La Verónica enjuga el rostro de Jesús
7. Jesús cae por segunda vez
8. Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén
9. Jesús cae por tercera vez
10. Jesús es despojado de sus vestiduras
11. Jesús es clavado en la cruz
12. Jesús muere en la cruz
13. Jesús es bajado de la cruz
14. Jesús es puesto en el sepulcro

Indicaciones para el Vía Crucis

El Vía Crucis es un ejercicio adecuado para el Tiempo de Cuaresma, especialmente los viernes, y celebrado masivamente por la feligresía cristiana el Viernes Santo. Muchos cristianos también lo rezan todos los días de la Cuaresma. Pero para realizarlo con fruto, hay algunas indicaciones que deben seguirse:

  • La forma tradicional, con sus catorce estaciones, se debe considerar como la forma típica de este ejercicio de piedad; sin embargo, en algunas ocasiones, no se debe excluir la sustitución de una u otra “estación” por otras que reflejen episodios evangélicos del camino doloroso de Cristo, y que no se consideran en la forma tradicional
  • En todo caso, existen formas alternativas del Vía Crucis aprobadas por la Sede Apostólica o usadas públicamente por el Romano Pontífice: estas se deben considerar formas auténticas del mismo, que se pueden emplear según sea oportuno
  • El Vía Crucis es un ejercicio de piedad que se refiere a la Pasión de Cristo; sin embargo es oportuno que concluya de manera que los fieles se abran a la expectativa, llena de fe y de esperanza, de la Resurrección; tomando como modelo la estación de la Anastasis (Resurrección de Cristo) al final del Vía Crucis de Jerusalén, se puede concluir el ejercicio de piedad con la memoria de la Resurrección del Señor.

Estructura y textos del Vía Crucis

Hay innumerables textos para el Vía Crucis, muchos de ellos publicados en diferentes sitios web católicos, que han sido compuestos por pastores movidos
por una sincera estima a este ejercicio de piedad y convencidos de su eficacia espiritual; otras veces tienen por autores a fieles laicos, eminentes por la santidad de vida, doctrina o talento literario.

La selección del texto debe obedecer a las indicaciones del Obispo y los párrocos, además de considerarse las características de los que participan en el ejercicio de piedad y el principio pastoral de combinar sabiamente la continuidad y la innovación.

Hay textos apropiados para niños, otros para jóvenes y unos más para adultos. La durabilidad del ejercicio depende mucho de la condición física de los participantes.

En todo caso, en los textos que se elijan deben resonar correctamente aplicadas, las palabras de la Biblia, y estar escritos con un estilo digno y sencillo.

Un desarrollo inteligente del Vía Crucis, en el que se alternan de manera equilibrada: palabra, silencio, canto, movimiento procesional y parada meditativa, contribuye a que se obtengan los frutos espirituales de este ejercicio de piedad.

En Cristomanía Católica sugerimos un esquema: Clic Aquí. En vatican.va hay otras opciones a las que puede ingresar haciendo clic en los siguientes enlaces: Vía Crucis 2020 | Vía Crucis 2019 | Vía Crucis 2018 | Vía Crucis 2017 | Vía Crucis 2016 | Vía Crucis 2015 | Vía Crucis 2014 | Vía Crucis 2013 | Vía Crucis 2012 | Vía Crucis 2011 |

Que el ejercicio del Santo Vía Crucis nos acerque a Cristo en su camino al calvario. Meditemos con santa devoción y valoremos el sacrificio único que Cristo hizo para pagar con su sangre por nuestra redención.


Fuente: Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, Ciudad del Vaticano, 2002

Mardoqueo Sánchezhttp://cristomaniacatolica.com
Ingeniero en Sistemas, con estudios de Teología y Filosofía. Generarador de contenido para webs católicas desde 2005

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Más popular

Don de Temor de Dios

Don de Piedad

Don de Ciencia

Comentarios recientes