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Moniciones y Lecturas 17 de octubre de 2021, XXIX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

Color: Verde / Salterio: Semana I

Monición de entrada

Con la alegría de siempre les recibimos, queridos hermanos, en la casa de Dios para la celebración de la Santa Misa en el Vigésimo Noveno Domingo del Tiempo Ordinario.

Le liturgia de este día nos presenta a dos discípulos pidiendo los primeros puestos para estar a su lado en el Reino de los Cielos. Nosotros tenemos hoy la oportunidad de estar muy cerca de Jesús, porque se hará presente y podremos comer su cuerpo en la comunión.

Por eso cantemos alegres para comenzar esta celebración. De pie, por favor.

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Moniciones a las lecturas

Opción 1: Monición única para todas las lecturas 

Las lecturas de este domingo hablan de entrega y de servicio. El profeta Isaías nos acerca a la figura del Siervo sufriente que los primeros cristianos aplicaron a Jesús. Él es el que sirve, el que da la vida por todos. Por eso, como dice la carta a los Hebreos, podemos acercarnos con seguridad hasta él para alcanzar misericordia. Seguir a Jesús en su camino hacia la cruz no es fácil, pero el Maestro sigue acompañándonos e instruyéndonos, también hoy, para que podamos hacer nuestras las actitudes del discípulo. Escuchemos con mucha atención.

Opción 2: Moniciones para cada lectura

Monición a la primera lectura (Isaías 53, 10-11)  

Del profeta Isaías escucharemos parte del cuarto canto del siervo de Yahvé, que se relaciona con el texto del Evangelio de hoy, subrayando, de modo particular, los aspectos positivos: el premio que Dios tiene preparado para este Siervo que se entrega por todos.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de Isaías 53, 10-11

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su ano.

Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento.

Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos.

Palabra de Dios.

Monición al salmo responsorial (Salmo 32) 

El salmo 32 también presenta una visión positiva, en respuesta a la primera lectura: «su misericordia llena la tierra». Nosotros clamamos esa misericordia diciendo:

Salmo responsorial: Salmo 32, 4-5. 18-19. 20 y 22

R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.

Monición a la segunda lectura (Hebreos 4, 14-16) 

El autor de la carta a los Hebreos exhorta a la fidelidad, apoyándose en la mediación que Cristo ejerce, gracias a su sacerdocio.

Escuchemos esa exhortación, que ahora es para nosotros.

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SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16

Hermanos:

Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios.

No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado.

Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

Palabra de Dios.

Monición al Evangelio (Marcos 10, 35-45)

Camino de Jerusalén, Jesús explica las exigencias del seguimiento y nos da una lección sobre la actitud que sus seguidores debemos tener en la vida, siguiendo el ejemplo que les da él mismo.

Con el canto del aleluya, preparémonos para escuchar esa lección.

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 35-45

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:

—«Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir».

Les preguntó:

—«¿Qué queréis que haga por vosotros?».

Contestaron:

—«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».

Jesús replico:

—«No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».

Contestaron:

—«Lo somos».

Jesús les dijo:

—«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado».

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.

Jesús, reuniéndolos, les dijo:

—«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen.

Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos.

Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Confiados en Dios, que cuida con solicitud de todo lo que ha creado, presentémosle nuestras necesidades, diciendo todos: «Dios de bondad, escucha nuestra oración.»

  1. Por la Iglesia, para que a ejemplo del Señor pueda siempre ser operadora de paz, interviniendo en la solución de conflictos, y ser instrumento de salvación y de perdón. Oremos.
  2. Por quienes dirigen las naciones, para que practiquen la justicia y sean garantes de la verdad en una sociedad que sufre a causa de la corrupción. Oremos.
  3. Por todos nuestros hermanos que pasan momentos difíciles, para que no pierdan su confianza en el Señor y puedan superar, con amor, con el amparo de Dios, cada momento de su vida. Oremos.
  4. Por nosotros mismos, para que el amor crezca sin cesar en nuestros corazones y cada vez más desterremos de nuestras vidas la enemistad, las rencillas y el rencor. Oremos.

Presentación de las Ofrendas

Con el pan y el vino, nuestras ofrendas para la Misa, llevamos el compromiso del corazón de ejercitar la pequeña cuota de autoridad que cada uno tiene como servicio de amor a los demás. Cantemos.

Comunión

Queridos hermanos, Jesús, que vino a dar su vida por nosotros, es el que nos invita a participar de este Cuerpo que acabamos de partir en la fracción del Pan, para alimentarnos en la Mesa de la Comunión. Acerquémonos y cantemos.

Final

Después de haber aprendido de Jesús la forma en que debemos comportarnos para seguirle, nos retiramos a nuestros hogares para ponernos al servicio de los demás, comenzando con las personas más cercanas.

Les esperamos el próximo domingo.


Fuentes: Aldazábal, José, Enséñame tus caminos 8 – Los Domingos Ciclo B, Centro de Pastoral Litúrgica, Barcelona, 2004; La Casa de la Biblia, Tú tienes palabras de vida – Lectura Creyente de los Evangelios Dominicales Ciclo B, Editorial Verbo Divino, 2010; Bartolomé, Juan J., El Corazón de la Palabra Ciclo B, Editorial CCS; Gutiérrez, Guillermo, Hablaré de Ti a mis hermanos Ciclo B, La Palabra de Dios de los domingos y fiestas, Palabra Viva (2008)

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Redacción Central de Cristomanía Católica

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