InicioLuturgiaMoniciones EspecialesMoniciones y lecturas Santiago Apóstol, patrono de España, 25 de julio

Moniciones y lecturas Santiago Apóstol, patrono de España, 25 de julio

Monición de entrada

Hermanos, con la más cordial bienvenida les recibimos en la celebración de Santiago Apóstol, patrono de España y muchas parroquias en el mundo.

Santiago fue uno de los tres más cercanos que acompañaban a Jesús en momentos
tan importantes como la Transfiguración y la crisis del Huerto.

Santiago el Mayor era hermano de Juan, ambos hijos del Zebedeo, pescadores de Betsaida. La tradición dice que predicó la fe en España y que, después de su muerte, su cuerpo fue llevado hasta la región de Galicia, en la parte más occidental de Europa.

Conociendo la importancia de esta fiesta para la Iglesia, comencemos nuestra celebración de hoy con el canto de entrada. De pie, por favor.

NOTA: Donde celebramos la fiesta de Santiago con categoría de solemnidad, leemos
las tres lecturas. Donde sólo sea fiesta, pueden hacer la opción, en los años
impares, de la primera (los Hechos), y en los pares, de la segunda (Corintios).

Moniciones a las lecturas 

Monición a la primera lectura (Hechos 4,33; 5,12.27-33; 12,1-2) 

El rey Herodes Agripa I (nieto de Herodes el Grande), seguramente para
congraciarse con los judíos, «hizo decapitar a Santiago, hermano de Juan»,
como nos anuncia escuetamente el pasaje de los Hechos de los Apóstoles, que escucharemos a continuación.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.

Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó:

—«¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».

Pedro y los apóstoles replicaron:

—«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen».

Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos.

Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

Palabra de Dios.

Moniciones al salmo responsorial (Salmo 66)

Con el salmo 66 elevamos nuestras alabanzas y agradecimientos a Dios por el testimonio de grandes hombres, como Santiago, que ofrendaron su vida por el Evangelio. Lo haremos diciendo todos:

Salmo responsorial: Salmo 66, 2-3. 5. 7-8 (R.: 4)

R. Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe. R.

Monición a la segunda lectura (2 Corintios 4, 7-15)

De la segunda carta de San Pablo a los Corintios, leemos hoy una buena página para la fiesta de Santiago, el primero de los apóstoles que dio testimonio de Cristo con su propia sangre.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 7-15

Hermanos:

El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.

Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.

Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.

Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.

Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios.

Monición al Evangelio (Mateo 20, 20-28)

Santiago fue uno de los doce que se convirtió en servidor, en esclavo; sin embargo, el Evangelio de hoy trae a escena a su madre, Salomé, con una muy curiosa y humana petición.

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:

—¿«Qué deseas?».

Ella contestó:

—«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».

Pero Jesús replicó:

—«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?».

Contestaron:

—«Lo somos».

Él les dijo:

—«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».

Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:

—«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Por intercesión de Santiago, primer mártir entre los apóstoles, pidamos al Señor la gracia de ser confirmados en la fe y digamos juntos: Señor, aumenta nuestra fe.

  1. Por el Papa, obispos y sacerdotes, para que no tengan ningún tipo de temor y sigan anunciando el Evangelio, aunque ese anuncio les lleve a dar testimonio de Cristo por medio del martirio. Oremos.
  2. Por los gobernantes, para que no ambicionen cargos de poder, sino que abracen la lógica del Evangelio que declara bienaventurado a aquel que sirve y pone su vida al servicio de los hermanos. Oremos.
  3. Por los que han perdido la esperanza y piensan en el suicidio como única vía de escape, para que no se dejen derrotar por la desesperación, sino que invoquen al Señor y dirijan su mirada a la luz que, aunque parezca débil, ilumina, esclarece y da esperanza y fuerza para atravesar las dificultades. Oremos.
  4. Por todos nosotros, para que aprendamos a no buscar privilegios y los primeros lugares, sino que pongamos nuestra vida al servicio incondicional de Dios y de nuestros hermanos. Oremos.

Presentación de las Ofrendas

Santiago ofrendó su vida por su maestro. Junto al pan y el vino ofrezcamos también nosotros nuestra vida para el anuncio del Evangelio. Cantemos.

Comunión

Cristo, que prometió acompañarnos hasta el final de los tiempos, se hace presente hoy en el Pan y el Vino, para darnos fuerza en nuestras batallas de la vida. Acerquémonos a recibirle.

Final

Nuestra participación en la fiesta de hoy nos ha animado, al saber que nuestra Iglesia ha contado siempre con hombres valientes que priorizan la obediencia a Dios antes que a los hombres. Con esa fortaleza nos retiramos a nuestros hogares, para seguir ejerciendo nuestro servicio y compromiso con Dios sin temor alguno.

- Publicidad -
Cristomanía Católicahttps://cristomaniacatolica.com
Redacción Central de Cristomanía Católica

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Anuncio -

Más popular

Comentarios recientes