Monición de entrada
Sean todos bienvenidos, queridos hermanos, a la celebración eucarística del sábado de la décimo octava semana del tiempo ordinario.
Al finalizar esta semana, recordamos también a la Madre de Dios, María Santísima, y pedimos su intercesión por cada uno de nosotros.
Con esos sentimientos, comencemos nuestra celebración entonando todos el canto de entrada.
->Haz clic aquí para unirte a nuestro Canal de Liturgia en Telegram
Para continuar brindándote este servicio, solicitamos tu aporte económico voluntario, que Dios bendecirá. Ayúdanos a través de Paypal: Donar
También te puede interesar:
- Moniciones para todos los días del ciclo A (2025-2026)
- ¿Qué son las moniciones en las celebraciones litúrgicas?
- La Oración Universal (Oración de los Fieles)
- Taller para lectores o proclamadores de la Palabra
- Cuál es el color y tamaño adecuado para el mantel del altar?
Moniciones a las lecturas
Monición a la primera lectura (Habacuc 1, 12—2, 4)
Habacuc es un profeta cuyas palabras están llenas de consuelo y de interesante reflexión sobre la historia. En el texto de hoy se atreve a interpelar a Dios y «pedirle cuentas» de por qué permite el mal en el mundo. Escuchemos.
PRIMERA LECTURA
Lectura de la profecía de Habacuc 1, 12—2, 4
¿No eres tú, Señor, desde antiguo
mi santo Dios que no muere?
¿Has destinado al pueblo de los caldeos para castigo;
oh Roca, le encomendaste la sentencia?
Tus ojos son demasiado puros para mirar el mal,
no puedes contemplar la opresión.
¿Por qué contemplas en silencio a los bandidos,
cuando el malvado devora al inocente?
Tú hiciste a los hombres como peces del mar,
como reptiles sin jefe:
los saca a todos con el anzuelo,
los apresa en la red,
los reúne en la nasa,
y después ríe de gozo;
ofrece sacrificios al anzuelo,
incienso a la red,
porque con ellos cogió rica presa,
comida abundante.
¿Seguirá vaciando sus redes,
matando pueblos sin compasión?
Me pondré de centinela,
en pie vigilaré,
velaré para escuchar lo que me dice,
qué responde a mis quejas.
El Señor me respondió así:
«Escribe la visión, grábala en tablillas,
de modo que se lea de corrido.
La visión espera su momento,
se acercará su término y no fallará;
si tarda, espera,
porque ha de llegar sin retrasarse.
El injusto tiene el alma hinchada,
pero el justo vivirá por su fe».
Palabra de Dios.
Monición al salmo responsorial (Salmo 9)
El salmo 9 es un mensaje de consuelo. En medio de la más extremada experiencia de peligro y abandono, surge siempre la esperanza: el Señor intervendrá y defenderá a los humildes que confía en Él. Pongamos en Él nuestra confianza y digamos:
Salmo responsorial: Salmo 9, 8-9. 10-11. 12-13
R. No abandonas, Señor, a los que te buscan.
Dios está sentado por siempre
en el trono que ha colocado para juzgar.
Él juzgará el orbe con justicia
y regirá las naciones con rectitud. R.
El será refugio del oprimido,
su refugio en los momentos de peligro.
Confiarán en ti los que conocen tu nombre,
porque no abandonas a los que te buscan. R.
Tañed en honor del Señor, que reside en Sión;
narrad sus hazañas a los pueblos;
él venga la sangre, él recuerda
y no olvida los gritos de los humildes. R.
Monición al Evangelio (Mateo 17, 14-20)
El episodio evangélico de hoy nos muestra a Jesús que piensa en la gente que sigue ávida de prodigios sin aprender la lección, a pesar de verlos con frecuencia, y realiza frente a ellos otro de sus prodigios.
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 17, 14-20
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas:
—«Señor, ten compasión de mi hijo, que tiene epilepsia y le dan ataques; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo».
Jesús contestó:
—«¡Generación perversa e infiel! ¿Hasta cuándo tendré que estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo».
Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño.
Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte:
—«¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?».
Les contestó:
—«Por vuestra poca fe. Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible».
Palabra del Señor.
Oración de los fieles
Presidente: A Dios Padre, que mira con amor y compasión nuestra enfermedad pidamos:
Sana nuestras enfermedades, Señor.
- Por la Iglesia: para que siga realizando milagros de amor y siempre tenga tiempo para donar, espacios para dedicar, iniciativas para pro mover en favor de todos los enfermos. Oremos.
- Por el Papa, los obispos y los sacerdotes: para que sepan hacer nacer, crecer y alimentar la fe capaz de mover las montañas de la incredulidad que obstaculiza la vida espiritual de los hombres de hoy. Oremos.
- Para que todos nosotros seamos capaces de arrodillarnos ante el Señor para pedirle la curación y la plena salud espiritual que sólo podemos obtener de El. Oremos.
- Por las personas que sufren de epilepsia y por los familiares que las asisten, impotentes, en sus crisis, para que tengan esperanza en Dios y paciencia para acompañar con afecto cada sufrimiento. Oremos.
Presidente: Padre misericordioso, que has enviado a tu Hijo como médico de la humanidad, haz que siempre seamos solícitos con los hermanos que están en la enfermedad. Él es Dios y vive y reina por los siglos de los siglos. -Amén.
Presentación de las Ofrendas
Con las ofrendas de pan y vino, presentemos también nuestra respuesta de amor a Dios.
Comunión.
Cristo, que se compadece de nuestra incredulidad, nos ofrece hoy su Cuerpo y su Sangre, para nuestra salvación. Acudamos a recibirle.
->Haz clic aquí para unirte a nuestro Canal de Liturgia en Telegram
Para continuar brindándote este servicio, solicitamos tu aporte económico voluntario, que Dios bendecirá. Ayúdanos a través de Paypal: Donar
También te puede interesar:
- Moniciones para todos los días del ciclo A (2025-2026)
- ¿Qué son las moniciones en las celebraciones litúrgicas?
- La Oración Universal (Oración de los Fieles)
- Taller para lectores o proclamadores de la Palabra
- Cuál es el color y tamaño adecuado para el mantel del altar?
Fuentes: Caballero, B., La Palabra cada día, Ed San Pablo, Madrid, 1990; Aldazábal, José, Enséñanos tus caminos 5, Centro de Pastoral Litúrgica, Barcelona, 1996; Secretariado Nacional de Liturgia, Comentarios Bíblicos al Leccionario del Tiempo Ordinario; Monjas Agustinas de los Cuatro Santos Coronados, Oración de los Fieles Tiempo Ordinario Ciclo Ferial, Ed San Pablo, Bogotá, Colombia





